Osho hace referencia a la persistente creencia de que la vida tiene un principio y un final previamente determinado con sus paradas programadas. 

col ag

Redacción PARAELESPIRITU.COM

Es este sentido se inclina por la opinión de que la vida es como un laberinto que no tiene salidas programadas, que no debemos encontrar esas salidas, sino que en ese laberinto, que es la vida, esta se agota. Nosotros hacemos ese camino. 

Ese laberinto se disfruta y se sufre, pero estas experiencias se viven, se sienten.

Es el misterio para vivir, para ser amado y bailado.

vida osho

  

Redacción Paraelespiritu.com | instagramxfacebookyoutubetiktokwww 

col bc

 
 

Eventos

Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30

#ParaelespirituTV

 

Publicidad

Leer Más...

  • Desventajas de tomar píldoras anticonceptivas
    Las píldoras anticonceptivas son un método de control de la natalidad que consiste en tomar un comprimido diario que contiene hormonas que impiden la ovulación y dificultan el paso de los...
  • Beneficios de la linaza
    La linaza es la semilla de la planta de lino, que se puede consumir de diferentes formas, como aceite, tabletas, semilla entera o molida. La linaza tiene un alto contenido de ácidos grasos omega-3,...
  • Gisela García. Arte Terapeuta especialista en Mandalas
    Mandala en sánscrito significa "círculo mágico". Los Mandalas son dibujos centrados basados en la geometría sagrada, que se desarrollan desde un centro hacia los puntos cardinales, se dice que estas...
  • La sanación del alma al ritmo de los cuencos tibetanos
    El masaje vibracional o de sonido es una técnica de armonización natural que actúa tanto sobre el plano físico como el emocional, el mental y el espiritual. Los instrumentos tibetanos tradicionales...
  • Hallan una ciudad maya oculta en la selva
    Un equipo de arqueólogos ha realizado un descubrimiento asombroso en la densa selva al norte de la Reserva de la Biosfera de Calakmul. Los restos de una antigua ciudad maya, que permanecieron...
Publicidad