Las palabras duelen más que los golpes y dejan cicatrices más profundas que cualquier herida, como adultos y papás tenemos en nuestras manos una enorme responsabilidad, sin darnos cuenta podemos destruir en un segundo a nuestros pequeños. Ten mucho cuidado con lo que les dices no solamente frente a ellos, sino lo que piensas y sientes, porque con tus actos también lo demostrarás.
La disciplina es una habilidad que se aprende y se desarrolla a lo largo de la vida. Es la capacidad de seguir unas normas, cumplir unos objetivos y controlar los impulsos. La disciplina nos ayuda a ser responsables, perseverantes y respetuosos con nosotros mismos y con los demás.
¿Alguna vez has estado locamente enamorado? ¿O ciegamente enamorado? ¿O directamente enfermo de amor? Pues es hora de que sepas que estas expresiones tienen una base científica. Los sentimientos intensos y apasionados del amor pueden afectar a tu mente y a tu cuerpo, desde tu forma de hablar hasta tu forma de andar. Sigue leyendo si quieres descubrir alguna curiosidad más que te hará entrar en razón…
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Eleva tu nivel de conciencia
Elevar el nivel de consciencia me permite estar atento a todo lo que me acontece interior y exteriormente. Esto me conlleva a vivir conectado con el aquí y el ahora. Me permite saber quién... -
Aplicando los principios energéticos en nuestra vida (II)
En este artículos compartiremos: El Principio de Contaminación, Principio de Control, Principio de Limpieza y Energización, Principio de Reacción Radical, Principio de Conductividad o Receptividad... -
Importancia de la respiración consciente
Respirando nos conectamos con el aquí y el ahora, la respiración consciente nos lleva a nutrir a todo nuestro físico y energético. -
¿Criticar o aprender de los demás?
Todos nos relacionamos con otras personas a diario, ya sea en el ámbito familiar, laboral, académico o social. Estas interacciones nos brindan la oportunidad de conocer diferentes puntos de vista,... -
El anciano y el caballo blanco (Reflexión)
En una aldea había un anciano muy pobre, pero hasta los reyes lo envidiaban porque poseía un hermoso caballo blanco.