Quizá un sábado por la noche vuelves sola a casa cuando podrías haber conquistado a ese chico tan guapo que te miraba desde el otro lado de la barra. Hoy te enseñamos las reglas del gran juego de las señales. Apréndetelas bien, descubre las trampas… y no habrá mensaje masculino, por muy encriptado que esté, que se te resista.

Redacción PARAELESPIRITU.COM
1. Avanza
- Si el chico-objetivo muestra hacia ti alguna de estas actitudes, no lo dudes: es tu tirada maestra. Avanza con tu ficha hasta el siguiente nivel, te lo has ganado.
- Al acercarte saca el pecho, echa los hombros hacia atrás y se pavonea.
- Dirige el cuerpo hacia ti aunque mire de vez en cuando hacia otro lado.
- Aun estando con las piernas cruzadas, sus pies apuntan hacia ti.
- Te guiña un ojo. A pesar de ser una señal muy vieja, nuestros expertos confirman que los guiños sutiles se siguen usando. Fíjate bien.
- Escucha lo que le dices inclinando la cabeza 45 grados.
- Entreabre los labios cuando te mira. Nuestros sexólogos explican que significa apertura hacia ti.
- Se mantiene a una distancia igual o menor a 50 centímetros de ti: es tu perímetro de intimidad y que desee estar dentro es una muy buena señal.
- Trata de conquistarte y, mientras te habla, tiene las manos con las palmas hacia arriba: es una señal clara de honestidad y sinceridad. No tiene nada que esconder.
- Te toma la mano, aunque sea fugazmente o tonteando. Ahí hay atracción, seguro.
- Abre mucho los ojos cuando te mira y te lanza continuas miradas que no dejan lugar a dudas.
2. Pasa
- Si, por el contrario, sus señales son como las que vienen a continuación, será mejor que recojas tu ficha y regreses a la casilla de salida para buscar un nuevo objetivo.
- No te mira ni una sola vez, ni siquiera aunque te pongas a su lado.
- Parece más pendiente de quién pueda entrar por la puerta o de suteléfono móvil que de lo que le estás contando.
- No te pregunta nada ni hace por continuar la conversación.
- Huye de tu compañía en cuanto tiene oportunidad.
- Habla contigo cruzado de brazos.
- Trata de presentarte a otro amigo e insiste en que hables con él y lo conozcas.
- No se acerca a más de medio metro de ti, aunque le cueste muchoentender lo que le dices.
- Proyecta su cuerpo en dirección opuesta a ti.
- Tiene las palmas de las manos hacia abajo constantemente.
- Ni siquiera hace ademán de pedir otra copa para los dos.







