La disciplina es una habilidad que se aprende y se desarrolla a lo largo de la vida. Es la capacidad de seguir unas normas, cumplir unos objetivos y controlar los impulsos. La disciplina nos ayuda a ser responsables, perseverantes y respetuosos con nosotros mismos y con los demás.
Los niños no siempre saben expresar lo que sienten, pero cuando dicen que algo les duele, no debemos ignorarlos ni minimizar su malestar. El dolor puede ser una señal de que algo no está bien en su salud física o emocional, y requiere de nuestra atención y cuidado.
Las discusiones de pareja son inevitables y, en cierta medida, saludables. Permiten expresar los sentimientos, resolver los problemas, negociar las diferencias y fortalecer la relación. Sin embargo, cuando las discusiones se convierten en peleas destructivas, llenas de palabras que hieren, humillan, descalifican o amenazan al otro, la relación se deteriora y se genera un clima de malestar, desconfianza y resentimiento.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Eleva tu nivel de conciencia
Elevar el nivel de consciencia me permite estar atento a todo lo que me acontece interior y exteriormente. Esto me conlleva a vivir conectado con el aquí y el ahora. Me permite saber quién... -
4 Leyes de la espiritualidad - 1 La persona que llega es la correcta
En la India se enseñan estas cuatro leyes de la espiritualidad, seguramente en algún momento habrás escuchado de ellas, pero el asunto es que nunca llegan a tu vida por casualidad. Una vez alguien... -
La meditación atenta
Hay muchas técnicas de Meditación, particularmente me gusta mucho la Meditación Atenta porque ayuda a entrar en un profundo estado de relajación de la mente y el cuerpo. Aquietar la mente, es para... -
Merengadas proteicas como obligación
Hola mi gente FITNESS, como siempre me veo en el propósito de vida transmitir ciertos conocimientos adquiridos durante mi preparación al cuerpo IDEAL, hoy es importante decirl que puedes estar un... -
El pescador del fin del mundo
Estas son las líneas y párrafos favoritos, de mi libro de cabecera de cada cierto tiempo, "El Pescador del Fin del Mundo", de Gonzalo Llach: