Más allá de un ambiente seductor (música, velas y aromas), el estímulo de caricias y besos, el ejercicio es un factor que no solo puede inducir al deseo, fortalece el placer dentro de las relaciones sexuales, ejemplo de ello son los Pilates.
Un beso por sí mismo combina tres sentidos: el gusto, el tacto y el olfato. Si cada sentido, por separado, es capaz de producir una fuerte reacción emocional, los tres juntos pueden transportarnos al cielo.
Frecuentemente conocemos clases de yoga donde se enseña sin considerar la vitalidad de aumentar la energía sexual desde el centro de energía entre las piernas (en la parte inferior del coxis) hasta el centro del Tercer Ojo. Me gustaría presentar este conocimiento, que puede ser benéfico para la práctica y la vida sexual.
Quizá un sábado por la noche vuelves sola a casa cuando podrías haber conquistado a ese chico tan guapo que te miraba desde el otro lado de la barra. Hoy te enseñamos las reglas del gran juego de las señales. Apréndetelas bien, descubre las trampas… y no habrá mensaje masculino, por muy encriptado que esté, que se te resista.
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