En el artículo anterior hemos hecho una introducción al tema de las 4 Leyes Espirituales que se enseñan en la India. Entre otras cosas hemos dicho que nunca llegan por casualidad, tampoco llegan antes para los precavidos o luego para curar las heridas… simplemente llegan en el momento justo.
- Detalles
En la India se enseñan estas cuatro leyes de la espiritualidad, seguramente en algún momento habrás escuchado de ellas, pero el asunto es que nunca llegan a tu vida por casualidad. Una vez alguien me dijo que son bastante lógicas y que no merecen ser reflexionadas o que no añaden nada nuevo al conocimiento, porque se suponen en el sentido común, a lo que respondí: “Así como las bases que soportan los edificios se suponen y ya no se toman en cuenta una vez se pinta la fachada, las cosas más simples, suelen ser las más importantes, aún cuando ya dejen de observarse”.
- Detalles
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
El fenómeno místico entendido como la transformación de la persona
Hace no mucho he leído un libro traducido al Castellano de Moshe Idel (Cábala y Eros, Siruela, Madrid, 2005) donde he encontrado una aproximación maravillosa acerca del fenómeno místico que creo que... -
Meditar para sanar
La meditación es una práctica ancestral que consiste en entrenar la mente para alcanzar un estado de conciencia plena, en el que se presta atención al momento presente, sin juzgar ni reaccionar a... -
108 El dígito de la iluminación!
Los Yapa Mala son una especie de rosario hindú usado para meditar, especialmente en el hinduismo, en voz baja o alta, con el mantra que se elija. Esta hecho de cuentas esféricas, generalmente... -
Mandalas
De la misma manera que el popularizado arte del Feng Shui regula la circulación de energía positiva en el hogar y el espacio exterior, para aumentar nuestra armonía, también los Mándalas proponen... -
Lo mejor para usted
Juan salió de su casa dispuesto comerse una rica ensalada que había degustado el mes pasado en el Restaurant Lo Mejor para Usted. Al llegar fue recibido por un amable mesonero. Juan no...