En una aldea había un anciano muy pobre, pero hasta los reyes lo envidiaban porque poseía un hermoso caballo blanco.
Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
Hay un viejo cuento que nos habla de una mujer, cuyo único hijo había muerto. En su dolor, fue a consultar a un hombre sabio, a quien preguntó:
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Los riesgos de dejar de escribir a mano
Escribir a mano es una habilidad que se ha practicado durante siglos, pero que en la actualidad parece estar en peligro de extinción. Con el avance de las nuevas tecnologías, cada vez más personas... -
El sureste asiático, un mundo mágico
No cabe duda que el sureste asiático ejerce su magia en quienes lo visitan. Es la región de las sonrisas y la amabilidad en el trato. Delicado y exótico. Lleno de color y tradiciones. Es también un... -
El Perdón: Ni tú ni yo somos los mismos (Reflexión)
El Buda fue el hombre más despierto de su época. Nadie como él comprendió el sufrimiento humano y desarrolló la benevolencia y la compasión. -
Beneficios de la linaza
La linaza es la semilla de la planta de lino, que se puede consumir de diferentes formas, como aceite, tabletas, semilla entera o molida. La linaza tiene un alto contenido de ácidos grasos omega-3,... -
La Sanación desde la Conciencia (II)
Sanación y Curación... Son dos términos que parecieran que significan lo mismo, mas no necesariamente es así. Curación es el proceso de restauración de la salud de un organismo desequilibrado,...