Un aguatero en la India tenía dos grandes vasijas, cada una colgaba de cada extremo de un palo que llevaba a través del cuello.
Un maestro oriental que vio cómo un alacrán se estaba ahogando, decidió sacarlo del agua, pero cuando lo hizo, el alacrán lo picó. Por la reacción al dolor, el maestro lo soltó, y el animal cayó al agua y de nuevo estaba ahogándose.
Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Perdón, espiritualidad y buena vibra en Mérida
El pasado sábado 29 de noviembre del 2014 se llevó a cabo en la ciudad de Mérida en Venezuela la Conferencia: La Trascendencia del Ser. En el evento los ponentes compartieron con los asistentes... -
Ritual para perdonar desde el amor
Perdonar desde el Amor: Es hacer conciencia de que quien nos ha engañado o maltratado lo ha hecho desde sus propios miedos, y nos ha querido contagiar. Ponerse en el lugar del otro. Lo que has... -
Kintsugi el arte japonés de arreglar lo roto con oro
¿Qué hacer cuando se rompe una pieza de cerámica? ¿Tirarla a la basura, pegarla con un adhesivo invisible o repararla con un material precioso? La última opción es la que propone el kintsugi, una... -
Mineralogía: Amatista
La amatista se trata de un cuarzo purpura empapada de la magia antigua. Es quizás tan popular hoy como lo fue hace dos mil años. Los antiguos celtas la mojaban con saliva y la frotaban sobre... -
Alcanzando la Prosperidad Verdadera (II)
En nuestro artículo anterior, recuerdas que en la primera parte de Prosperidad Verdadera te comente que la prosperidad es femenina? Bueno resulta que lo que tiene que ver con la providencia, y el...