- URL Corta: https://go.paraelespiritu.com/
Hay un viejo cuento que nos habla de una mujer, cuyo único hijo había muerto. En su dolor, fue a consultar a un hombre sabio, a quien preguntó:
- URL Corta: https://go.paraelespiritu.com/
En una aldea había un anciano muy pobre, pero hasta los reyes lo envidiaban porque poseía un hermoso caballo blanco.
- URL Corta: https://go.paraelespiritu.com/
Estaba una grulla tan vieja y achacosa, que no podía coger los peces de una laguna, a cuya orilla tenía su nido. Así, resolvió llegar por astucia a donde le era imposible por la fuerza.
- URL Corta: https://go.paraelespiritu.com/
No había en el pueblo un oficio peor conceptuado y peor pago que el de portero del prostíbulo. Pero ¿qué otra cosa podría hacer aquel hombre?
- URL Corta: https://go.paraelespiritu.com/
Tenía un criado mucho que sufrir con el carácter original de su amo. Volvió un día este señor a casa de muy mal humor, se sentó a la mesa para comer; pero hallando la sopa fría, y cediendo a la cólera, cogió el plato y lo arrojó por la ventana.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Cómo lidiar con personas inseguras
Las personas inseguras en tu vida podrían causarle problemas a los demás, y a sí mismos. Los mismos factores que hacen que estas personas se sientan inferiores podrían darte las herramientas que... -
Hay que respirar bien para sentirte bien
La respiración es una función vital que nos permite obtener el oxígeno que necesitamos para vivir y eliminar el dióxido de carbono que producimos como desecho. Sin embargo, la forma en que... -
Cómo la tecnología está consiguiendo que dejemos de mirarnos a los ojos
Un día, Pat Christen tuvo una inquietante llamada de atención sobre las consecuencias que estaba teniendo la tecnología para su vida y su familia. -
Ho´oponopono
Hace unos años una persona me regalo un mantra maravilloso, mágico, uno de los mejores regalos que me han dado, para esas situaciones en las que necesito tolerancia y aceptación, este mantra es "Lo... -
Luz para el camino (Reflexión)
Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.