En una ocasión, un hombre se acercó a Buda e, imprevisiblemente, sin decir palabra, le escupió a la cara. Sus discípulos, por supuesto, se enfurecieron. Ananda, el discípulo más cercano, dijo dirigiéndose a Buda:
No había en el pueblo un oficio peor conceptuado y peor pago que el de portero del prostíbulo. Pero ¿qué otra cosa podría hacer aquel hombre?
Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
La historia de Ganesha
Ganesha es una de las deidades más importantes y populares del hinduismo. Su imagen, con cabeza de elefante y cuerpo humano, lo hace muy reconocible. Es el dios de la sabiduría, la inteligencia, la... -
Mineralogía: Granate
Los persas utilizaban el granate contra los rayos y la fiebre. Como amuleto era muy apreciado para ellos, lo llamaban “León granate”, ya que consideraban que esta gema era la sangre petrificada de... -
Tips para decorar casas pequeñas
Las casas pequeñas pueden ser un desafío para la decoración, pero también una oportunidad para aprovechar el espacio y crear ambientes acogedores, funcionales y con estilo. No importa si se trata de... -
Perlas para el camino
Cuando alguien me “quite algo” o pierda algo... Lo agradeceré, por ayudarme a recordar que no soy lo que he perdido. -
Alcanzando la Prosperidad Verdadera
Quisiera comenzar este artículo, con la gran pregunta: ¿Qué es la prosperidad para ti? Por un instante, hazte esta pregunta, pero no solamente desde tu mente, sino sintiéndola en tu cuerpo. Escribe...