Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo. El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino. Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid. Y la Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa. La Rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el Roble.
Un aguatero en la India tenía dos grandes vasijas, cada una colgaba de cada extremo de un palo que llevaba a través del cuello.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
El Portero del prostíbulo (Reflexión)
No había en el pueblo un oficio peor conceptuado y peor pago que el de portero del prostíbulo. Pero ¿qué otra cosa podría hacer aquel hombre? -
Elevando nuestra frecuencia
Cuando nosotros nos sentimos fuertes, alegres, estamos vibrando en un nivel altode frecuencia, en cambio cuando estamos bravos o tristes, es bajo. De qué depende de que estemos en alta frecuencia o... -
Las dos espadas de Dios: Antecedentes teológicos del estado de excepción
Un mismo tema en dos autores del siglo XIV es el núcleo de este libro de Mario Di Giacomo. Egidio Romano y Jacobo de Viterbo son, ambos, religiosos agustinos, convencidos de que la Iglesia debe... -
Tratar las apneas del sueño reduce arritmias cardíacas
Las apneas del sueño son episodios en los que la respiración se interrumpe o se hace muy superficial durante el sueño. Esto provoca una disminución del oxígeno en la sangre y un aumento de la... -
Una copa de vino para no sufrir derrame
El vino es una de las bebidas alcohólicas más antiguas y populares del mundo, y también una de las más estudiadas por sus posibles efectos sobre la salud. En particular, el vino tinto ha sido...