Muchos gurús dicen que debemos matar al ego, pero, al ego se le enseña, se entrena, se le educa, no se le mata.

col ag

El ego es nuestro niño interior, esta formado por nuestras creencias, por ilusiones de nuestra mente, es parte de nosotros, nos ha hecho lo que somos, debemos amarle y agradecerle, no querer matarlo. El ego es la tarea, el aprendizaje que necesitamos, ¿Qué tenemos que aprender en este mundo si no es amar incondicionalmente? y ¿Cómo se llega a amar de esa manera? Amando nuestros egos que son nuestro lado más humano... basta de satanizar el ego, debemos integrarlo, reconocerlo y enriquecernos a través de ellos.

  

Roselyn Henríquez instagram

col bc

 
 

Eventos

Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29

#ParaelespirituTV

 

Publicidad

Leer Más...

  • Conectado con la alegría
     Vivir entusiasmados es estar en comunión con Dios, de hecho ese es el significado de esta palabra según su etimología. Estar con Dios dentro de sí es una experiencia que vivimos solo cuando...
  • Lo que quiero y lo que hago I
     Comentábamos sobre cómo nos encontramos metidos en situaciones que no nos gusta y de las acciones que, inconscientemente nos mantienen conectados con estas situaciones de inconformidad e...
  • Tus ojos revelan si tendrás un derrame
    El derrame cerebral, también llamado accidente cerebrovascular (ACV), es una emergencia médica que ocurre cuando se interrumpe el flujo de sangre al cerebro, causando la muerte de las células...
  • La meditación atenta
    Hay muchas técnicas de Meditación, particularmente me gusta mucho la Meditación Atenta porque ayuda a entrar en un profundo estado de relajación de la mente y el cuerpo. Aquietar la mente, es para...
  • Aplicando los principios energéticos en nuestra vida (III)
    Seguimos con nuestro Análisis de las Leyes Energéticas, esperando que los artículos anteriores hayan sido de tu beneficio. En esta oportunidad te comentaremos sobre: El Principio de Estabilización,...
Publicidad