Los niños no siempre saben expresar lo que sienten, pero cuando dicen que algo les duele, no debemos ignorarlos ni minimizar su malestar. El dolor puede ser una señal de que algo no está bien en su salud física o emocional, y requiere de nuestra atención y cuidado.
Pedir perdón es una forma de reparar una relación después de haber cometido un error o haber causado un daño a otra persona. Sin embargo, no todas las personas se disculpan de la misma manera ni con la misma facilidad. ¿Qué factores influyen en la forma y la frecuencia de pedir perdón? Un estudio reciente publicado en la revista *Personality and Individual Differences* ha explorado esta cuestión desde la perspectiva de los rasgos de personalidad y los tipos de disculpas.
Las palabras duelen más que los golpes y dejan cicatrices más profundas que cualquier herida, como adultos y papás tenemos en nuestras manos una enorme responsabilidad, sin darnos cuenta podemos destruir en un segundo a nuestros pequeños. Ten mucho cuidado con lo que les dices no solamente frente a ellos, sino lo que piensas y sientes, porque con tus actos también lo demostrarás.
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