El coqueteo es una forma de arte que requiere mucha práctica, para lograr la sutileza necesaria y el timing apropiado que conduzcan al éxito. Por suerte, existen cientos de formas de coquetear a las que los hombres ya están habituados.
¿Alguna vez has estado locamente enamorado? ¿O ciegamente enamorado? ¿O directamente enfermo de amor? Pues es hora de que sepas que estas expresiones tienen una base científica. Los sentimientos intensos y apasionados del amor pueden afectar a tu mente y a tu cuerpo, desde tu forma de hablar hasta tu forma de andar. Sigue leyendo si quieres descubrir alguna curiosidad más que te hará entrar en razón…
Los niños no siempre saben expresar lo que sienten, pero cuando dicen que algo les duele, no debemos ignorarlos ni minimizar su malestar. El dolor puede ser una señal de que algo no está bien en su salud física o emocional, y requiere de nuestra atención y cuidado.
Las palabras duelen más que los golpes y dejan cicatrices más profundas que cualquier herida, como adultos y papás tenemos en nuestras manos una enorme responsabilidad, sin darnos cuenta podemos destruir en un segundo a nuestros pequeños. Ten mucho cuidado con lo que les dices no solamente frente a ellos, sino lo que piensas y sientes, porque con tus actos también lo demostrarás.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
¿Por qué nos cuesta tanto despertarnos?
A muchos de nosotros nos cuesta salir de la cama por las mañanas, sobre todo cuando el despertador suena antes de lo que nos gustaría. Nos sentimos cansados, somnolientos y sin ganas de... -
Tiempo
El momento presente este instante, es perfecto. Quien se queja lo hace porque se va a otro tiempo, pasado o futuro. El tiempo nos hace lo que somos, un conjunto de creencias y experiencias... -
El pescador del fin del mundo
Estas son las líneas y párrafos favoritos, de mi libro de cabecera de cada cierto tiempo, "El Pescador del Fin del Mundo", de Gonzalo Llach: -
Amo de tu respiración
Si puedes convertirte en el amo de tu respiración, puedes convertirte en el amo de tus emociones... -
Luz para el camino (Reflexión)
Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.