Un beso por sí mismo combina tres sentidos: el gusto, el tacto y el olfato. Si cada sentido, por separado, es capaz de producir una fuerte reacción emocional, los tres juntos pueden transportarnos al cielo.
Los cumplidos y elogios superan al chocolate, a las compras e incluso al sexo cuando se trata de cautivar el corazón de una mujer y mejorar su estado de ánimo.
La disciplina es una habilidad que se aprende y se desarrolla a lo largo de la vida. Es la capacidad de seguir unas normas, cumplir unos objetivos y controlar los impulsos. La disciplina nos ayuda a ser responsables, perseverantes y respetuosos con nosotros mismos y con los demás.
El Kamasutra fue escrito en sánscrito y proviene originariamente de la India. Es uno de los libros más influyentes de la historia mundial. El Kamasutra contiene instrucciones muy detalladas sobre distintas posturas sexuales, de las que no queremos que te prives.
¡Te presentamos las mejores posturas del Kamasutra!
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Buscando a tu Maestro Interno
A lo largo de nuestra vida, nos hemos tropezado muchas veces con personas que han dejado enseñanzas y aprendizajes, que han marcado una pauta y han sido determinantes para nosotros. -
Importancia de la respiración consciente
Respirando nos conectamos con el aquí y el ahora, la respiración consciente nos lleva a nutrir a todo nuestro físico y energético. -
El petróleo, el ambiente y la sociedad venezolana
Los avances científicos, tecnológicos y el descubrimiento del petróleo como una extraordinaria fuente de energía, han tenido repercusión en los intereses, cultura, en la forma como se... -
Preste atención a su hijo cuando diga que algo le duele
Los niños no siempre saben expresar lo que sienten, pero cuando dicen que algo les duele, no debemos ignorarlos ni minimizar su malestar. El dolor puede ser una señal de que algo no está bien en su... -
La esencia antes que la apariencia
Algunos se ‘disfrazan’ con una capa protectora que los hace ver muy distintos de lo que realmente son. Es como un barniz que les oculta las ‘pequeñas erosiones’ que carcomen sus estados de ánimo.