Las discusiones de pareja son inevitables y, en cierta medida, saludables. Permiten expresar los sentimientos, resolver los problemas, negociar las diferencias y fortalecer la relación. Sin embargo, cuando las discusiones se convierten en peleas destructivas, llenas de palabras que hieren, humillan, descalifican o amenazan al otro, la relación se deteriora y se genera un clima de malestar, desconfianza y resentimiento.
Un beso por sí mismo combina tres sentidos: el gusto, el tacto y el olfato. Si cada sentido, por separado, es capaz de producir una fuerte reacción emocional, los tres juntos pueden transportarnos al cielo.
1) Improvisa un viaje o una escapada de fin de semana Organiza un fin de semana romántico a cualquier sitio y en cualquier época para desconectar de la rutina «metro-oficina-casa». Dos días sin los ajetreos diarios, los niños y las tareas del hogar devolverán la alegría a tu pareja. Tendrás la ocasión de pasar más tiempo con tu enamorado y estarás a su entera disposición; un momento perfecto para abriros y comunicaros.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Coincidencias
Le podemos llamar coincidencias, Podemos llamarle circunstancias, O podemos creer en una fuerza, en una fe... -
El fenómeno místico entendido como la transformación de la persona
Hace no mucho he leído un libro traducido al Castellano de Moshe Idel (Cábala y Eros, Siruela, Madrid, 2005) donde he encontrado una aproximación maravillosa acerca del fenómeno místico que creo que... -
Las Constelaciones Familiares
Las constelaciones familiares son una técnica terapéutica que busca revelar y resolver los conflictos, traumas y lealtades que se transmiten de generación en generación en el seno de una familia. Se... -
El Secreto del Amor Eterno: Un Enfoque Científico
El amor eterno ha sido un tema de fascinación y misterio a lo largo de la historia. Sin embargo, la ciencia moderna ha comenzado a desentrañar los secretos detrás de este fenómeno. Un estudio... -
La grulla y el cangrejo (Reflexión)
Estaba una grulla tan vieja y achacosa, que no podía coger los peces de una laguna, a cuya orilla tenía su nido. Así, resolvió llegar por astucia a donde le era imposible por la fuerza.