Frecuentemente conocemos clases de yoga donde se enseña sin considerar la vitalidad de aumentar la energía sexual desde el centro de energía entre las piernas (en la parte inferior del coxis) hasta el centro del Tercer Ojo. Me gustaría presentar este conocimiento, que puede ser benéfico para la práctica y la vida sexual.
Los niños no siempre saben expresar lo que sienten, pero cuando dicen que algo les duele, no debemos ignorarlos ni minimizar su malestar. El dolor puede ser una señal de que algo no está bien en su salud física o emocional, y requiere de nuestra atención y cuidado.
Más allá de un ambiente seductor (música, velas y aromas), el estímulo de caricias y besos, el ejercicio es un factor que no solo puede inducir al deseo, fortalece el placer dentro de las relaciones sexuales, ejemplo de ello son los Pilates.
Un beso por sí mismo combina tres sentidos: el gusto, el tacto y el olfato. Si cada sentido, por separado, es capaz de producir una fuerte reacción emocional, los tres juntos pueden transportarnos al cielo.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
La meditación potencia la salud celular
La meditación es una práctica milenaria que consiste en entrenar la atención y la conciencia para alcanzar un estado de calma y claridad mental. Cada vez más estudios científicos demuestran que la... -
Acercamiento a la Wicca
La Wicca, según Perla Crespo, especialista y practicante de este culto, es una religión sin dogma con creencia meta religiosa que tiene como padre a Gerald Gardner, que sistematizó los... -
Los Principios Universales
Condensar estos siete principios básicos para aprender a guiar nuestras vidas con sabiduría, apartando el sufrimiento. -
Alexa Princz Crecimiento Personal y Espiritual
La Auriculoterapia se presenta como una rama de la Acupuntura, por aplicarse esta técnica con agujas de acupuntura, aunque también se emplean el masaje sobre el pabellón de la oreja, las semillas de... -
El pescador del fin del mundo
Estas son las líneas y párrafos favoritos, de mi libro de cabecera de cada cierto tiempo, "El Pescador del Fin del Mundo", de Gonzalo Llach: