Todos los eventos “buenos y no tan buenos”, alegres, tristes de rabia, en fin, cualquier cosa que nos haya ocurrido, ya pasó y mantenernos pegados a las emociones que se generaron en dichos eventos, le resta fuerza a la presencia de Dios en nuestras vidas.
Querer saber las cosas puede ser tan adictivo como cualquier droga, la sed desenfrenada de conocimiento a veces pasa desapercibida pues no causa enfermedad física alguna, al menos en apariencia. No se trata de que saber sea malo, sino que el ansia por tener el conocimiento, al igual que en otras áreas de la cotidianidad humana, ocasiona el estrés necesario para culminar con alguna dolencia que tarde o temprano nos afectará en el cuerpo físico.
La soledad de estos años tiende sus manos a las mías, la contemplo y me sugiere que revise mis adentros...
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Puntos de poder Feng Shui
Gracias al mapa bagua podemos identificar los guas o zonas de nuestra casa. Además del mapa bagua general de la casa hemos de trazar el mapa bagua de cada habitación, para localizar de esta forma... -
Estudian a los pueblos originarios prehistóricos por el agua que bebían
El agua que bebemos deja una huella en nuestro cuerpo, que puede revelar información sobre nuestra procedencia, nuestra dieta y nuestra salud. Eso es lo que aprovechan científicos del Consejo... -
¿Frutas para adelgazar?
Las frutas son alimentos que aportan numerosos beneficios para la salud, gracias a su contenido en vitaminas, minerales, antioxidantes, fibra y agua. Además, son bajas en calorías, grasas y sodio,... -
El amo y el Criado (Reflexión)
Tenía un criado mucho que sufrir con el carácter original de su amo. Volvió un día este señor a casa de muy mal humor, se sentó a la mesa para comer; pero hallando la sopa fría, y cediendo a la... -
La sanación del alma al ritmo de los cuencos tibetanos
El masaje vibracional o de sonido es una técnica de armonización natural que actúa tanto sobre el plano físico como el emocional, el mental y el espiritual. Los instrumentos tibetanos tradicionales...