El momento presente este instante, es perfecto. Quien se queja lo hace porque se va a otro tiempo, pasado o futuro. El tiempo nos hace lo que somos, un conjunto de creencias y experiencias acumuladas a través de él. Nos hace mortales, nos mata con cada segundo que pasa y con cada grano de arena que cae.
Hoy quería hablarle de la importancia de cuidar lo que decimos y hacemos. En estos momentos que estamos viviendo, donde tenemos diferentes formas de ver las cosas y por lo tanto de expresarnos, es sumamente importante evitar dejarnos arrastrar por la necesidad de defender a ultranza nuestra verdad.
Un Egregor es una entidad psíquica, autónoma, capaz de influir en los pensamientos de una persona o de un grupo, Se produce cuando colectivamente se piensa en algo de forma repetida y ese pensamiento tiene un alto contenido de emoción. Las características de los objetivos del colectivo son lo que le dan sus cualidades específicas al egregor, mientras que las emociones son las que le dan la fuerza.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Otra prueba para la Teoría de la Relatividad
La teoría de la relatividad general de Albert Einstein es una de las más importantes y revolucionarias de la física moderna. Según esta teoría, el espacio y el tiempo no son absolutos, sino que se... -
Se divorciaron hace 50 años pero se volverán a casar
Harold Holland, de 83 años, y Lillian Barnes, de 78, se divorciaron hace 50 años. Sin embargo, ahora decidieron casarse nuevamente, informa Lexington Herald-Leader. -
TAI CHI CHUAN: un arte marcial interno
La primera vez que escuché hablar del Taichi, fue hace muchos años en un congreso de Análisis transaccional en Barquisimeto, recuerdo estaba en una de ponencia donde se hablaba sobre el... -
Aprendiendo a respirar
Generalmente el ser humano respira solo lo necesario para subsistir sin darse cuenta de que en la respiración se oculta una increíble fuerza vital que nos ayudaría a revitalizar nuestro cuerpo,... -
Respirando a Mamá (Meditación)
Hoy nos imaginamos en el vientre de mama, y la respiramos a través de nuestra conexión con el cordón umbilical, y sentimos su latir con nuestro latir del corazón.