Seguimos con nuestro Análisis de las Leyes Energéticas, esperando que los artículos anteriores hayan sido de tu beneficio. En esta oportunidad te comentaremos sobre: El Principio de Estabilización, El Principio de Cortar y Soltar, Principio de Correspondencia, Principio de tiempo en espera, Principio de Interconexión, Principio de Direccionalidad.
Tu niña o tu niño interior existe, es tu alegría, tu capacidad de desenfadarte, tus ganas de soñar, tu ilusión, las cosas que valen la pena, el amar por el placer de amar, el compartir por diversión sin esperar nada a cambio, aquello que realizas con todo tu ser, la expresión de tu creatividad y de tu belleza.
Aquí un poco del muy interesante libro "La reencarnación y el propósito de nuestras vidas" de Karen Berg, donde la autora explica claramente el origen de los Deja Vu:
Al crear un Mandala, el principal reto es dejar fluir todo tu ser, que la imaginación se apodere de los colores y de las formas, y deja fluir la energía, la creatividad.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
La sanación del alma al ritmo de los cuencos tibetanos
El masaje vibracional o de sonido es una técnica de armonización natural que actúa tanto sobre el plano físico como el emocional, el mental y el espiritual. Los instrumentos tibetanos tradicionales... -
Luz
Para poder ver la luz es necesario haber conocido la oscuridad y esta existe en todo y en todos. Todo y todos tenemos un lado oscuro, algo que consideramos que no es bueno para nosotros ni para... -
¿Frutas para adelgazar?
Las frutas son alimentos que aportan numerosos beneficios para la salud, gracias a su contenido en vitaminas, minerales, antioxidantes, fibra y agua. Además, son bajas en calorías, grasas y sodio,... -
Inspiración, Acción y Transformación
Muchas veces nos sentimos inspirados en la vida. Ya sea por un taller o charla que vivenciamos, por un mensaje, por una frase etc, sin embargo esa inspiración dura poco ya que no hacemos ningún... -
Respirando a Mamá (Meditación)
Hoy nos imaginamos en el vientre de mama, y la respiramos a través de nuestra conexión con el cordón umbilical, y sentimos su latir con nuestro latir del corazón.