De las emociones más repetidas a diario, la Rabia se lleva mayor centimetraje en nuestra mente. Peor cuando en ocasiones se manifiesta como Ira, mejor descrita con palabras que no escribiremos por razones de diferencia en la interpretación de dichos fonemas entre los países, que es mucho más dañina de lo que nos imaginamos.
De la misma manera que el popularizado arte del Feng Shui regula la circulación de energía positiva en el hogar y el espacio exterior, para aumentar nuestra armonía, también los Mándalas proponen utilizar un símbolo exterior para actuar sobre lo más profundo de nuestro ser.
Los Mandalas no son simples dibujos de colores. Todos los elementos que en ellos se integran tienen un significado.
Tenemos una carga de energía asignada, Armstrong le llamaba los latidos contados de cada cual; es nuestra responsabilidad utilizarla con medida y no desperdiciarla. Somos conductores de la fuerza Divina, tendremos acceso a ella siempre y cuando estemos conectados conscientemente, eliminando algunas interferencias:
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