Medita sobre la palabra «armonía», concéntrate en ella, aliméntate de ella para que este pensamiento de la armonía impregne, poco a poco, todas tus células.
Muchos gurús dicen que debemos matar al ego, pero, al ego se le enseña, se entrena, se le educa, no se le mata.
Seguimos con nuestro Análisis de las Leyes Energéticas, esperando que los artículos anteriores hayan sido de tu beneficio. En esta oportunidad te comentaremos sobre: El Principio de Estabilización, El Principio de Cortar y Soltar, Principio de Correspondencia, Principio de tiempo en espera, Principio de Interconexión, Principio de Direccionalidad.
Querer es tomar posesión de alguien o de algo, sería como buscar en los demás eso que llena tus expectativas personales de afecto y compañía.
Querer es hacer nuestro lo que no nos pertenece, sería como adueñarnos que no nos pertenece solo por el hecho de que pensamos que nos complementa, de esta manera nos reconocemos carentes.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
¿Qué tan malo es el cloro en picinas?
El cloro es un producto químico que se utiliza para desinfectar el agua de las piscinas y evitar la proliferación de microorganismos que pueden causar infecciones. Sin embargo, el cloro también... -
¿Criticar o aprender de los demás?
Todos nos relacionamos con otras personas a diario, ya sea en el ámbito familiar, laboral, académico o social. Estas interacciones nos brindan la oportunidad de conocer diferentes puntos de vista,... -
Las Piedras Guías de Georgia
Las Piedras Guías de Georgia o George Guidestones, es un misterioso y enigmático monumento construido en el punto más alto del Condado Elbert, Georgia en Estados Unidos. También es llamado el... -
Alcanzando la Prosperidad Verdadera
Quisiera comenzar este artículo, con la gran pregunta: ¿Qué es la prosperidad para ti? Por un instante, hazte esta pregunta, pero no solamente desde tu mente, sino sintiéndola en tu cuerpo. Escribe... -
La esencia antes que la apariencia
Algunos se ‘disfrazan’ con una capa protectora que los hace ver muy distintos de lo que realmente son. Es como un barniz que les oculta las ‘pequeñas erosiones’ que carcomen sus estados de ánimo.