— "Cuando mires a tus compañeros procura mirarte a ti mismo", dijo el maestro al discípulo. Pero, ¿no es una actitud egoísta?, cuestionó el discípulo. Si nos preocupamos por nosotros mismos jamás veremos lo que los otros tienen de bueno para ofrecer. 

col ag

 

— Ojalá siempre consiguiéramos ver las cosas buenas que están a nuestro alrededor —contestó el maestro— pero, en verdad, cuando miramos al prójimo estamos sólo buscando defectos. Intentamos descubrir una maldad, porque deseamos que sea peor que nosotros.

Nunca lo perdonamos si nos hiere porque creemos que jamás seríamos perdonados por él. Conseguimos herirlo con palabras duras afirmando que decimos la verdad, cuando apenas estamos intentando ocultarla de nosotros mismos.

Fingimos que somos importantes para que nadie pueda ver nuestra fragilidad. Por eso siempre que estés juzgando a tu hermano ten conciencia de que eres tú quien está en el tribunal. 

 

Redacción Paraelespiritu.com | instagramxfacebookyoutubetiktokwww 

col bc

 
 

Eventos

Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31

#ParaelespirituTV

 

Publicidad

Leer Más...

  • Fases lunares
    La Luna, nuestro satélite natural, pasa por un ciclo de fases que se repite aproximadamente cada 29.5 días. Este ciclo, conocido como lunación, es el resultado de la posición relativa de la Luna, la...
  • Cientifico ruso fotografía el
    La relación entre el cuerpo y el alma ha sido un tema de debate durante siglos, tanto en la filosofía como en la religión. Sin embargo, un científico ruso, Konstantin Korotkov, ha afirmado haber...
  • La historia de Ganesha
    Ganesha es una de las deidades más importantes y populares del hinduismo. Su imagen, con cabeza de elefante y cuerpo humano, lo hace muy reconocible. Es el dios de la sabiduría, la inteligencia, la...
  • Cómo saber si una mujer está enamorada
    El coqueteo es una forma de arte que requiere mucha práctica, para lograr la sutileza necesaria y el timing apropiado que conduzcan al éxito. Por suerte, existen cientos de formas de coquetear a las...
  • La grulla y el cangrejo (Reflexión)
    Estaba una grulla tan vieja y achacosa, que no podía coger los peces de una laguna, a cuya orilla tenía su nido. Así, resolvió llegar por astucia a donde le era imposible por la fuerza.
Publicidad