Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo. El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino. Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid. Y la Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa. La Rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el Roble.

col ag

Entonces encontró una planta, una Fresa, floreciendo y más fresca que nunca. El rey preguntó: 

—¿Cómo es que creces saludable en medio de este jardín mustio y sombrío? 

—No lo sé. Quizás sea porque siempre supuse que cuando me plantaste, querías fresas. Si hubieras querido un Roble o una Rosa, los habrías plantado. En aquel momento me dije: "Intentaré ser Fresa de la mejor manera que pueda." 

 

 

Redacción Paraelespiritu.com instagramxfacebookyoutubetiktokwww 

col bc

 
 

Eventos

Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30

#ParaelespirituTV

 

Publicidad

Leer Más...

  • Tres súper lunas consecutivas en julio, agosto y septiembre de 2014
     Las lunas llenas de verano en este año -12 de julio, 10 de agosto y 9 de septiembre- serán 'superlunas', como las llama la NASA. El fenómeno ocurre cuando la luna llena se encuentra en el...
  • El Perdón: El mejor regalo del espiritu
    Hoy en día liberarnos de los recuerdos dolorosos es muy importante. Ya tenemos bastante con todo el agite del día a día para también cargar con morrales de piedras que nos impiden evolucionar más...
  • Conoce los 5 sustancias tóxicas que comemos todos los días
    En nuestra dieta existen alimentos que podrían ser llamados sustancias "tóxicas”, porque tienen poco valor nutricional y hasta pueden ser perjudiciales para nuestra salud. Conocidos como...
  • El cuento de la Fresa
    Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo. El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino. Volviéndose al Pino, lo halló...
  • Coincidencias
     Le podemos llamar coincidencias, Podemos llamarle circunstancias, O podemos creer en una fuerza, en una fe...
Publicidad