En una aldea había un anciano muy pobre, pero hasta los reyes lo envidiaban porque poseía un hermoso caballo blanco. 

col ag

Los reyes le ofrecieron cantidades fabulosas por el caballo pero el hombre decía: Para mí, él no es un caballo, es una persona. ¿Y cómo se puede vender a una persona, a un amigo? Era un hombre pobre pero nunca vendió su caballo. 

Una mañana descubrió que el caballo ya no estaba en el establo. Todo el pueblo se reunió diciendo: Viejo estúpido. Sabíamos que algún día le robarían su caballo. Hubiera sido mejor que lo vendieras. ¡Qué desgracia!. 

- No vayáis tan lejos -dijo el viejo- Simplemente decid que el caballo no estaba en el establo. Este es el hecho, todo lo demás es vuestro juicio. Si es una desgracia o una suerte, yo no lo sé, porque esto apenas es un fragmento. ¿Quién sabe lo que va a suceder mañana?

La gente se rió del viejo. Ellos siempre habían sabido que estaba un poco loco. Pero después de 15 días, una noche el caballo regresó. No había sido robado, se había escapado. Y no solo eso sino que trajo consigo una docena de caballos salvajes. 

 

 

Redacción Paraelespiritu.com instagramxfacebookyoutubetiktokwww 

col bc

 
 

Eventos

Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31

#ParaelespirituTV

 

Publicidad

Leer Más...

  • Luz
    Para poder ver la luz es necesario haber conocido la oscuridad y esta existe en todo y en todos. Todo y todos tenemos un lado oscuro, algo que consideramos que no es bueno para nosotros ni para...
  • ¿Por qué nos cuesta tanto despertarnos?
     A muchos de nosotros nos cuesta salir de la cama por las mañanas, sobre todo cuando el despertador suena antes de lo que nos gustaría. Nos sentimos cansados, somnolientos y sin ganas de...
  • Mineralogía: Amatista
    La amatista se trata de un cuarzo purpura empapada de la magia antigua. Es quizás tan popular hoy como lo fue hace dos mil años.  Los antiguos celtas la mojaban con saliva y la frotaban sobre...
  • Luz para el camino (Reflexión)
    Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
  • Esto es lo que más hace feliz a una mujer
    Los cumplidos y elogios superan al chocolate, a las compras e incluso al sexo cuando se trata de cautivar el corazón de una mujer y mejorar su estado de ánimo.
Publicidad