En el artículo anterior hemos hecho una introducción al tema de las 4 Leyes Espirituales que se enseñan en la India. Entre otras cosas hemos dicho que nunca llegan por casualidad, tampoco llegan antes para los precavidos o luego para curar las heridas… simplemente llegan en el momento justo.
- Detalles
En la India se enseñan estas cuatro leyes de la espiritualidad, seguramente en algún momento habrás escuchado de ellas, pero el asunto es que nunca llegan a tu vida por casualidad. Una vez alguien me dijo que son bastante lógicas y que no merecen ser reflexionadas o que no añaden nada nuevo al conocimiento, porque se suponen en el sentido común, a lo que respondí: “Así como las bases que soportan los edificios se suponen y ya no se toman en cuenta una vez se pinta la fachada, las cosas más simples, suelen ser las más importantes, aún cuando ya dejen de observarse”.
- Detalles
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Perdón, espiritualidad y buena vibra en Mérida
El pasado sábado 29 de noviembre del 2014 se llevó a cabo en la ciudad de Mérida en Venezuela la Conferencia: La Trascendencia del Ser. En el evento los ponentes compartieron con los asistentes... -
Tiempo
El momento presente este instante, es perfecto. Quien se queja lo hace porque se va a otro tiempo, pasado o futuro. El tiempo nos hace lo que somos, un conjunto de creencias y experiencias... -
Feng Shui para niños
Aunque las siguientes ideas estén pensadas principalmente para el cuarto de los chicos, también son para cualquiera que se atreva a dejar algunos preconceptos y a gozar de las cosas simples.... -
Estructuras cerebrales originan la espiritualidad
La espiritualidad humana, esa capacidad de experimentar sensaciones de trascendencia, divinidad y conexión con algo más grande que nosotros mismos, tiene su origen en estructuras específicas del... -
Conectado con la alegría
Vivir entusiasmados es estar en comunión con Dios, de hecho ese es el significado de esta palabra según su etimología. Estar con Dios dentro de sí es una experiencia que vivimos solo cuando...