Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
Estaba una grulla tan vieja y achacosa, que no podía coger los peces de una laguna, a cuya orilla tenía su nido. Así, resolvió llegar por astucia a donde le era imposible por la fuerza.
Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo. El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino. Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid. Y la Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa. La Rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el Roble.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
¿Cómo conquistar a un Libra?
Los Libra son las personas que nacieron entre el 23 de septiembre y el 22 de octubre, y se caracterizan por ser diplomáticos, sociables, equilibrados y armoniosos. Son el signo del aire, por lo que... -
El pescador del fin del mundo
Estas son las líneas y párrafos favoritos, de mi libro de cabecera de cada cierto tiempo, "El Pescador del Fin del Mundo", de Gonzalo Llach: -
El Plantador de Dátiles (Reflexión)
En un oasis escondido entre los más lejanos paisajes del desierto, se encontraba el viejo Eliahu de rodillas, a un costado de algunas palmeras datileras. -
Otra prueba para la Teoría de la Relatividad
La teoría de la relatividad general de Albert Einstein es una de las más importantes y revolucionarias de la física moderna. Según esta teoría, el espacio y el tiempo no son absolutos, sino que se... -
Las 4 Leyes de la Espiritualidad
En el artículo anterior hemos hecho una introducción al tema de las 4 Leyes Espirituales que se enseñan en la India. Entre otras cosas hemos dicho que nunca llegan por casualidad,...