Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo. El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino. Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid. Y la Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa. La Rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el Roble.
No había en el pueblo un oficio peor conceptuado y peor pago que el de portero del prostíbulo. Pero ¿qué otra cosa podría hacer aquel hombre?
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Migdael Salazar. Bailarina de Danza Arabe
La Danza Árabe, que es una de las Danzas más antiguas del mundo, es una fusión de diferentes culturas, tanto de Oriente medio como del Norte de Africa, pero probablemente sus orígenes nacen en el... -
Los Siete Principios Herméticos (de Hermes Trismegisto)
Hace mucho tiempo ya, y sin saber exactamente cuándo, surgió en Egipto un gran maestro, o maestro entre los maestros al que llamaron tres veces grande. Considerado un dios entre ellos le dieron el... -
El mejor día
¿Cuál es el mejor día en la vida de una persona? Esto es una calificación muy personal, aunque pudiéramos decir que mayormente, es cuando se disfruta de la dicha del logro. Cuando alcanzamos... -
El Perdón: El mejor regalo del espiritu
Hoy en día liberarnos de los recuerdos dolorosos es muy importante. Ya tenemos bastante con todo el agite del día a día para también cargar con morrales de piedras que nos impiden evolucionar más... -
Diez ladrones de tu energía
Tenemos una carga de energía asignada, Armstrong le llamaba los latidos contados de cada cual; es nuestra responsabilidad utilizarla con medida y no desperdiciarla. Somos conductores de la fuerza...