Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
No había en el pueblo un oficio peor conceptuado y peor pago que el de portero del prostíbulo. Pero ¿qué otra cosa podría hacer aquel hombre?
Hay un viejo cuento que nos habla de una mujer, cuyo único hijo había muerto. En su dolor, fue a consultar a un hombre sabio, a quien preguntó:
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Ejercicios contra la fatiga
Muchas personas intentan vencer la fatiga con varias tazas de cafeína. También hay quienes suelen tomar una larga siesta. Ambas opciones no son recomendables porque tienden a provocar una mala... -
Preste atención a su hijo cuando diga que algo le duele
Los niños no siempre saben expresar lo que sienten, pero cuando dicen que algo les duele, no debemos ignorarlos ni minimizar su malestar. El dolor puede ser una señal de que algo no está bien en su... -
Entérate cómo incrementar el placer sexual haciendo pilates
Más allá de un ambiente seductor (música, velas y aromas), el estímulo de caricias y besos, el ejercicio es un factor que no solo puede inducir al deseo, fortalece el placer dentro de las relaciones... -
El pescador del fin del mundo
Estas son las líneas y párrafos favoritos, de mi libro de cabecera de cada cierto tiempo, "El Pescador del Fin del Mundo", de Gonzalo Llach: -
Sé un maestro y no un consejero
Había una vez una niña que se sentía sola, su mamá siempre estaba trabajando y sus dos hermanos mayores jugaban ellos dos, la hermana mayor estaba ocupada ayudando a su mamá y el hermanito menor era...