En una aldea había un anciano muy pobre, pero hasta los reyes lo envidiaban porque poseía un hermoso caballo blanco.
El Buda fue el hombre más despierto de su época. Nadie como él comprendió el sufrimiento humano y desarrolló la benevolencia y la compasión.
Estaba una grulla tan vieja y achacosa, que no podía coger los peces de una laguna, a cuya orilla tenía su nido. Así, resolvió llegar por astucia a donde le era imposible por la fuerza.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
¡Ten cuidado!: Los tratamientos de belleza más peligrosos
Estar bellas y bien arregladas es lo que toda mujer desea, como ir a una peluquería para arreglarse las manos, pies, colocarse uñas postizas, alisar el cabello y entre otras cosas, porque nos gusta... -
Su fortuna cifrada mediante una brújula
Se percatara de que saber conjugar correctamente los elementos constituye el ABC del Feng Shui. Para poder adoptar la medida oportuna ante diferentes configuraciones del espacio vital,... -
Alcanzando la Prosperidad Verdadera (II)
En nuestro artículo anterior, recuerdas que en la primera parte de Prosperidad Verdadera te comente que la prosperidad es femenina? Bueno resulta que lo que tiene que ver con la providencia, y el... -
Cómo lidiar con personas inseguras
Las personas inseguras en tu vida podrían causarle problemas a los demás, y a sí mismos. Los mismos factores que hacen que estas personas se sientan inferiores podrían darte las herramientas que... -
Dormir menos perjudica la función de los vasos sanguíneos
El sueño es una actividad vital para el organismo, que influye en la salud física y mental. Sin embargo, muchas personas no duermen las horas suficientes o tienen una mala calidad del sueño,...