Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
En una ocasión, un hombre se acercó a Buda e, imprevisiblemente, sin decir palabra, le escupió a la cara. Sus discípulos, por supuesto, se enfurecieron. Ananda, el discípulo más cercano, dijo dirigiéndose a Buda:
Un aguatero en la India tenía dos grandes vasijas, cada una colgaba de cada extremo de un palo que llevaba a través del cuello.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
La Sanación desde la Conciencia (II)
Sanación y Curación... Son dos términos que parecieran que significan lo mismo, mas no necesariamente es así. Curación es el proceso de restauración de la salud de un organismo desequilibrado,... -
Nuestro cerebro determina cómo percibimos la realidad
La realidad es una construcción subjetiva que depende de cómo nuestro cerebro interpreta las señales que recibe del mundo exterior. No vemos el mundo tal como es, sino como nuestro cerebro lo... -
Diez ladrones de tu energía
Tenemos una carga de energía asignada, Armstrong le llamaba los latidos contados de cada cual; es nuestra responsabilidad utilizarla con medida y no desperdiciarla. Somos conductores de la fuerza... -
Compatibilidad de Géminis
¿Quieres saber con qué signos es compatible Géminis? Puedes descubrir la compatibilidad de Géminis con todos los demás signos del zodiaco. Tan solo tienes que hacer clic en la combinación que te... -
Ritual de Solsticio de Invierno y Espíritu de la Navidad (Parte 2)
Luego de haber ordenado y mejorado la fluidez de la energía, logrando un ambiente de paz y armonía, decorado con esmero y cariño, nos disponemos a hacer las peticiones para el espíritu de la navidad...