Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
El Buda fue el hombre más despierto de su época. Nadie como él comprendió el sufrimiento humano y desarrolló la benevolencia y la compasión.
En una aldea había un anciano muy pobre, pero hasta los reyes lo envidiaban porque poseía un hermoso caballo blanco.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Reconociendo las heridas emocionales
Cada vez que estoy con un Cliente en terapia, me doy cuenta lo difícil que a veces resulta, reconocer las emociones. El cuerpo guarda todas las memorias de las heridas vividas y el mismo se va... -
Leyes sobre criaturas sobrenaturales (Tenebroso)
En sus inicios, las leyes humanas sirvieron para permitir la cohesión de las primeras comunidades a través de la forma en que lidiaban con lo desconocido y lo incontrolable, a lo cual dieron el... -
Consejos para activar la Prosperidad y Riqueza (Hogar y oficina)
Formula tus objetivos claramente: El feng shui funciona en base a objetivos. Atraer la prosperidad no es un objetivo. Aumentar el número de clientes, lograr un ascenso en el trabajo, cambiar el... -
Soledad Vs Desolación
Frecuentemente pensamos, hablamos o nos preocupamos por este tema, pero esto no significa necesariamente que reflexionamos al respecto. En esta oportunidad se trata de aproximarnos a estos... -
Lo mejor para usted
Juan salió de su casa dispuesto comerse una rica ensalada que había degustado el mes pasado en el Restaurant Lo Mejor para Usted. Al llegar fue recibido por un amable mesonero. Juan no...