— "Cuando mires a tus compañeros procura mirarte a ti mismo", dijo el maestro al discípulo. Pero, ¿no es una actitud egoísta?, cuestionó el discípulo. Si nos preocupamos por nosotros mismos jamás veremos lo que los otros tienen de bueno para ofrecer.
Dos monjes Budistas estaban paseando fuera del monasterio. Uno era un viejo maestro aproximadamente de unos noventa años y el otro eran un principiante joven. Ellos estaban cerca de una corriente de agua que había inundado sus bancos.
Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo. El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino. Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid. Y la Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa. La Rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el Roble.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Aprende a dar unos buenos besos con el Kamasutra
Un beso por sí mismo combina tres sentidos: el gusto, el tacto y el olfato. Si cada sentido, por separado, es capaz de producir una fuerte reacción emocional, los tres juntos pueden transportarnos... -
10 cosas que la ciencia nunca pudo explicar
La ciencia ha logrado desentrañar muchos de los misterios del universo, pero aún hay fenómenos que desafían nuestra comprensión. A continuación, exploramos diez de estos enigmas que han dejado... -
Mucho cuidado con el asma
El asma es una enfermedad crónica que afecta a las vías respiratorias, provocando que se inflamen, se estrechen y produzcan más mucosidad de lo normal. Esto dificulta el paso del aire y causa... -
Nos Proyectamos
Las personas a nuestro alrededor son nuestro espejo. Eso que percibes en otros y te hace daño también es tuyo, de no ser así no te causaría ningún efecto emocional, por eso, percibes en los... -
8 ideas para combatir la rutina de pareja
1) Improvisa un viaje o una escapada de fin de semana Organiza un fin de semana romántico a cualquier sitio y en cualquier época para desconectar de la rutina «metro-oficina-casa». Dos días sin los...