Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
Hay un viejo cuento que nos habla de una mujer, cuyo único hijo había muerto. En su dolor, fue a consultar a un hombre sabio, a quien preguntó:
No había en el pueblo un oficio peor conceptuado y peor pago que el de portero del prostíbulo. Pero ¿qué otra cosa podría hacer aquel hombre?
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
¿Libertad o liberación?
“La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierran la tierra y el mar: por la libertad, así como por... -
El Día de tu Cumpleaños por Feng Shui
Nuestro Cumpleaños es un día especial, para nosotros y familiares es el Día mas Importante del año este día es cuando comienzas un nuevo ciclo de vida, por tanto es cuando comienza tu año en manera... -
Mineralogía: Citrino
Esta piedra siempre se ha asociado con las deidades solares. Antiguamente se consideraba que contenía la misma energía del sol en su interior y, por lo tanto, se usaba en ritos en los que se deseaba... -
Desventajas de tomar píldoras anticonceptivas
Las píldoras anticonceptivas son un método de control de la natalidad que consiste en tomar un comprimido diario que contiene hormonas que impiden la ovulación y dificultan el paso de los... -
Viéndose a si mismo (Reflexión)
— "Cuando mires a tus compañeros procura mirarte a ti mismo", dijo el maestro al discípulo. Pero, ¿no es una actitud egoísta?, cuestionó el discípulo. Si nos preocupamos por nosotros mismos...