Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo. El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino. Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid. Y la Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa. La Rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el Roble.
El Buda fue el hombre más despierto de su época. Nadie como él comprendió el sufrimiento humano y desarrolló la benevolencia y la compasión.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
El Plantador de Dátiles (Reflexión)
En un oasis escondido entre los más lejanos paisajes del desierto, se encontraba el viejo Eliahu de rodillas, a un costado de algunas palmeras datileras. -
Acupuntura
Basada en la filosofía oriental la Medicina Tradicional China, a través del adecuado manejo de la energía puede prevenir, curar y sanar lesiones, enfermedades, síntomas de larga duración (crónicos)... -
El Perdón: El mejor regalo del espiritu
Hoy en día liberarnos de los recuerdos dolorosos es muy importante. Ya tenemos bastante con todo el agite del día a día para también cargar con morrales de piedras que nos impiden evolucionar más... -
¿Por qué tosemos más en los conciertos de música clásica?
Si alguna vez has asistido a un concierto de música clásica, es probable que hayas notado que la tos es un sonido frecuente e indeseado que interrumpe el silencio y la armonía de la música. ¿A qué... -
El Secreto de la Felicidad (Reflexión)
Cierto mercader envió a su hijo con el más sabio de todos los hombres para que aprendiera el Secreto de la Felicidad. El joven anduvo durante cuarenta días por el desierto, hasta que llegó a...