En una aldea había un anciano muy pobre, pero hasta los reyes lo envidiaban porque poseía un hermoso caballo blanco.
Estaba una grulla tan vieja y achacosa, que no podía coger los peces de una laguna, a cuya orilla tenía su nido. Así, resolvió llegar por astucia a donde le era imposible por la fuerza.
Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
¿Por qué nos cuesta tanto despertarnos?
A muchos de nosotros nos cuesta salir de la cama por las mañanas, sobre todo cuando el despertador suena antes de lo que nos gustaría. Nos sentimos cansados, somnolientos y sin ganas de... -
Compatibilidad Cáncer
¿Quieres saber con qué signos es compatible Cáncer? Puedes descubrir la compatibilidad de Cáncer con todos los demás signos del zodiaco. Tan solo tienes que hacer clic en la combinación que te... -
La esencia del Budismo
Hay cuatro pensamientos básicos que dan un significado duradero a nuestra vida. Lo primero que apreciamos es nuestra muy rara y maravillosa oportunidad de ser capaces de... -
Aprende a dar unos buenos besos con el Kamasutra
Un beso por sí mismo combina tres sentidos: el gusto, el tacto y el olfato. Si cada sentido, por separado, es capaz de producir una fuerte reacción emocional, los tres juntos pueden transportarnos... -
Diez ladrones de tu energía
Tenemos una carga de energía asignada, Armstrong le llamaba los latidos contados de cada cual; es nuestra responsabilidad utilizarla con medida y no desperdiciarla. Somos conductores de la fuerza...