Hay un viejo cuento que nos habla de una mujer, cuyo único hijo había muerto. En su dolor, fue a consultar a un hombre sabio, a quien preguntó:
Cierto mercader envió a su hijo con el más sabio de todos los hombres para que aprendiera el Secreto de la Felicidad. El joven anduvo durante cuarenta días por el desierto, hasta que llegó a un hermoso castillo, en lo alto de la montaña. Allí vivía el sabio que buscaba.
En una ocasión, un hombre se acercó a Buda e, imprevisiblemente, sin decir palabra, le escupió a la cara. Sus discípulos, por supuesto, se enfurecieron. Ananda, el discípulo más cercano, dijo dirigiéndose a Buda:
Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo. El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino. Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid. Y la Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa. La Rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el Roble.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Nuestro cerebro determina cómo percibimos la realidad
La realidad es una construcción subjetiva que depende de cómo nuestro cerebro interpreta las señales que recibe del mundo exterior. No vemos el mundo tal como es, sino como nuestro cerebro lo... -
Inspiración, Acción y Transformación
Muchas veces nos sentimos inspirados en la vida. Ya sea por un taller o charla que vivenciamos, por un mensaje, por una frase etc, sin embargo esa inspiración dura poco ya que no hacemos ningún... -
Los 5 errores más frecuentes en una relación de pareja
Las relaciones de pareja son algo complejo, muchos de nosotros se ven inmersos dentro de una relación que no termina de “funcionar”. Por eso te mencionamos cuales son los 5 errores más... -
Ritual para recibir el "Espíritu de la Navidad"
21 de Diciembre - Entre lo pagano, lo espiritual y lo astrológico: La Navidad, tal y como la conocemos hoy en día, se basa en la tradición religiosa del nacimiento de Jesús, la visita de los... -
Cura para "La tristeza" (Reflexión)
Hay un viejo cuento que nos habla de una mujer, cuyo único hijo había muerto. En su dolor, fue a consultar a un hombre sabio, a quien preguntó: