No había en el pueblo un oficio peor conceptuado y peor pago que el de portero del prostíbulo. Pero ¿qué otra cosa podría hacer aquel hombre?
Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
En una ocasión, un hombre se acercó a Buda e, imprevisiblemente, sin decir palabra, le escupió a la cara. Sus discípulos, por supuesto, se enfurecieron. Ananda, el discípulo más cercano, dijo dirigiéndose a Buda:
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
12 hábitos de las parejas felices
Las parejas felices no son perfectas, pero saben cómo mantener una relación sana y satisfactoria. ¿Qué hacen diferente de las parejas infelices? Aquí te presentamos 12 hábitos que las parejas... -
Rebelión o Revolución
Las revoluciones han fracasado, porque se trata de muchedumbres luchando contra gobiernos, que una vez que toman el poder les hacen a la humanidad las mismas maldades que sus predecesores. Las... -
El Portero del prostíbulo (Reflexión)
No había en el pueblo un oficio peor conceptuado y peor pago que el de portero del prostíbulo. Pero ¿qué otra cosa podría hacer aquel hombre? -
Ritual para perdonar desde el amor
Perdonar desde el Amor: Es hacer conciencia de que quien nos ha engañado o maltratado lo ha hecho desde sus propios miedos, y nos ha querido contagiar. Ponerse en el lugar del otro. Lo que has... -
Creencias
Una creencia es la certeza de poseer la verdad acerca de algo. Desde que tenemos memoria incorporamos las creencias a nuestra vida y nos formamos alrededor de ellas. Somos nosotros quienes...