Dicen que una vez un hombre era perseguido por varios malhechores que querían matarlo. El hombre ingresó a una cueva. Los malhechores empezaron a buscarlo por las cuevas anteriores de la que él se encontraba. Con tal desesperación elevó una plegaria a Dios de la siguiente manera:
Estaba una grulla tan vieja y achacosa, que no podía coger los peces de una laguna, a cuya orilla tenía su nido. Así, resolvió llegar por astucia a donde le era imposible por la fuerza.
Usa tu inteligencia para buscar las cosas donde están y no donde no están, incluso si está oscuro. Busca dentro de tí.
Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo. El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino. Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid. Y la Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa. La Rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el Roble.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
¿Preocupada por tu cuerpo? No te pierdas estas claves para cuidarlo en vacaciones
Las vacaciones son un momento ideal para relajarse, desconectar y disfrutar de la vida. Pero también pueden ser una oportunidad para cuidar tu cuerpo y sentirte mejor contigo misma. No se trata de... -
Los frutos secos pueden hacer mucho por nuestra salud
Los frutos secos son alimentos que se caracterizan por tener menos del 50% de agua en su composición y por ser ricos en nutrientes, especialmente en grasas insaturadas, proteínas, fibra, minerales,... -
Viaje interior
El viaje hacia el campo la consciencia implica enfrentarnos con un camino totalmente desconcertante, misterioso y complicado, básicamente porque no recordamos como es. Nuestros temores nos acompañan... -
Numerología: el significado de los números
Para averiguar nuestro número debemos sumar los números de nuestra fecha de nacimiento y si obtenemos un número superior al 9, simplificar nuevamente hasta obtener un número de un dígito entre el 1... -
El Perdón: Ni tú ni yo somos los mismos (Reflexión)
El Buda fue el hombre más despierto de su época. Nadie como él comprendió el sufrimiento humano y desarrolló la benevolencia y la compasión.