No había en el pueblo un oficio peor conceptuado y peor pago que el de portero del prostíbulo. Pero ¿qué otra cosa podría hacer aquel hombre?
Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
Dos monjes Budistas estaban paseando fuera del monasterio. Uno era un viejo maestro aproximadamente de unos noventa años y el otro eran un principiante joven. Ellos estaban cerca de una corriente de agua que había inundado sus bancos.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Cómo evitar la falta de concentración
La concentración es la capacidad de enfocar nuestra atención en una tarea o estímulo, ignorando las distracciones y manteniendo el interés y la motivación. La concentración es esencial para el... -
¿Para qué sirve el dedo meñique del pie?
El dedo meñique es el dedo más pequeño de la mano y del pie. A menudo se le considera como el dedo menos útil o más prescindible, pero lo cierto es que tiene funciones importantes que quizás... -
Zona de Confort
De niños escuchamos, tal vez de nuestros padres, que en la vida había que trabajar duro y no "perder" tiempo soñando; y si bien es cierto que, no podemos culparlos por enseñarnos esto porque... -
Cura para "La tristeza" (Reflexión)
Hay un viejo cuento que nos habla de una mujer, cuyo único hijo había muerto. En su dolor, fue a consultar a un hombre sabio, a quien preguntó: -
108 El dígito de la iluminación!
Los Yapa Mala son una especie de rosario hindú usado para meditar, especialmente en el hinduismo, en voz baja o alta, con el mantra que se elija. Esta hecho de cuentas esféricas, generalmente...