Tenía un criado mucho que sufrir con el carácter original de su amo. Volvió un día este señor a casa de muy mal humor, se sentó a la mesa para comer; pero hallando la sopa fría, y cediendo a la cólera, cogió el plato y lo arrojó por la ventana.
El Buda fue el hombre más despierto de su época. Nadie como él comprendió el sufrimiento humano y desarrolló la benevolencia y la compasión.
Estaba una grulla tan vieja y achacosa, que no podía coger los peces de una laguna, a cuya orilla tenía su nido. Así, resolvió llegar por astucia a donde le era imposible por la fuerza.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Aproximación a la Cábala
La Sabiduría de la Cábala: El estudio de la Cábala está envuelta en varias dificultades. Dicha ciencia se concentra en la dimensión espiritual y abstracta, para tratar sobre temas... -
Conectado con la alegría
Vivir entusiasmados es estar en comunión con Dios, de hecho ese es el significado de esta palabra según su etimología. Estar con Dios dentro de sí es una experiencia que vivimos solo cuando... -
Dormir adecuadamente es imprescindible para mantener el bienestar integral del cuerpo
Dormir es una actividad vital que ocupa aproximadamente un tercio de nuestra vida. Durante el sueño, nuestro cuerpo y nuestra mente se recuperan, se reorganizan y se preparan para afrontar un nuevo... -
París y alrededores
Es una metrópoli archiconocida, capital de Francia, dividida en 20 distritos (o pequeños municipios), que van en forma de espiral, del centro hacia la periferia. Los primeros números son céntricos y... -
Trucos para mejorar la disciplina
La disciplina es la capacidad de seguir reglas, normas o hábitos que nos ayudan a alcanzar nuestros objetivos. Ser una persona disciplinada implica tener orden, constancia y voluntad para hacer lo...