En una ocasión, un hombre se acercó a Buda e, imprevisiblemente, sin decir palabra, le escupió a la cara. Sus discípulos, por supuesto, se enfurecieron. Ananda, el discípulo más cercano, dijo dirigiéndose a Buda:
Un maestro oriental que vio cómo un alacrán se estaba ahogando, decidió sacarlo del agua, pero cuando lo hizo, el alacrán lo picó. Por la reacción al dolor, el maestro lo soltó, y el animal cayó al agua y de nuevo estaba ahogándose.
— "Cuando mires a tus compañeros procura mirarte a ti mismo", dijo el maestro al discípulo. Pero, ¿no es una actitud egoísta?, cuestionó el discípulo. Si nos preocupamos por nosotros mismos jamás veremos lo que los otros tienen de bueno para ofrecer.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Jóvenes obesos duplican riesgo de morir antes de cumplir 55 años
La obesidad es un problema de salud pública que afecta a millones de personas en el mundo, especialmente a los jóvenes. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la obesidad se define... -
Las dos espadas de Dios: Antecedentes teológicos del estado de excepción
Un mismo tema en dos autores del siglo XIV es el núcleo de este libro de Mario Di Giacomo. Egidio Romano y Jacobo de Viterbo son, ambos, religiosos agustinos, convencidos de que la Iglesia debe... -
Hermes Ramírez presenta al público el Tarot ENAE
El prestigioso astrólogo y psíquico venezolano, Hermes Ramírez, celebra este mes muchas cosas, como por ejemplo el reconocimiento del público a sus 26 años de trayectoria en las pantallas de la... -
Todo pasa
Todos los eventos “buenos y no tan buenos”, alegres, tristes de rabia, en fin, cualquier cosa que nos haya ocurrido, ya pasó y mantenernos pegados a las emociones que se generaron en dichos... -
Buda y la Ira (Reflexión)
En una ocasión, un hombre se acercó a Buda e, imprevisiblemente, sin decir palabra, le escupió a la cara. Sus discípulos, por supuesto, se enfurecieron. Ananda, el discípulo más cercano, dijo...