Hay un viejo cuento que nos habla de una mujer, cuyo único hijo había muerto. En su dolor, fue a consultar a un hombre sabio, a quien preguntó:
Dos monjes Budistas estaban paseando fuera del monasterio. Uno era un viejo maestro aproximadamente de unos noventa años y el otro eran un principiante joven. Ellos estaban cerca de una corriente de agua que había inundado sus bancos.
Cierto mercader envió a su hijo con el más sabio de todos los hombres para que aprendiera el Secreto de la Felicidad. El joven anduvo durante cuarenta días por el desierto, hasta que llegó a un hermoso castillo, en lo alto de la montaña. Allí vivía el sabio que buscaba.
Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo. El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino. Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid. Y la Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa. La Rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el Roble.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Armonía
Medita sobre la palabra «armonía», concéntrate en ella, aliméntate de ella para que este pensamiento de la armonía impregne, poco a poco, todas tus células. -
Soledad Vs Desolación
Frecuentemente pensamos, hablamos o nos preocupamos por este tema, pero esto no significa necesariamente que reflexionamos al respecto. En esta oportunidad se trata de aproximarnos a estos... -
Rabia – Ira
De las emociones más repetidas a diario, la Rabia se lleva mayor centimetraje en nuestra mente. Peor cuando en ocasiones se manifiesta como Ira, mejor descrita con palabras que no escribiremos... -
9 extraños efectos secundarios del amor
¿Alguna vez has estado locamente enamorado? ¿O ciegamente enamorado? ¿O directamente enfermo de amor? Pues es hora de que sepas que estas expresiones tienen una base científica. Los... -
Ideas románticas para enamorar aún más a tu pareja
El amor es un sentimiento que se debe cuidar y alimentar todos los días, especialmente cuando se comparte la vida con otra persona. Para mantener la llama del romance encendida, no basta con decir...