Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo. El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino. Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid. Y la Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa. La Rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el Roble.
En una ocasión, un hombre se acercó a Buda e, imprevisiblemente, sin decir palabra, le escupió a la cara. Sus discípulos, por supuesto, se enfurecieron. Ananda, el discípulo más cercano, dijo dirigiéndose a Buda:
Hay un viejo cuento que nos habla de una mujer, cuyo único hijo había muerto. En su dolor, fue a consultar a un hombre sabio, a quien preguntó:
No había en el pueblo un oficio peor conceptuado y peor pago que el de portero del prostíbulo. Pero ¿qué otra cosa podría hacer aquel hombre?
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Coraje
Hacer cosas, consideradas como una locura por nuestro sistema de creencias, requiere un nivel de valentía poco común en nuestro comportamiento habitual. Para salir de nuestra área de confort... -
Verdades sobre la pérdida de peso
Bajar de peso es una meta que muchas personas se proponen, ya sea por motivos de salud o de estética. Sin embargo, no siempre se cuenta con la información adecuada para lograrlo de forma efectiva y... -
La sanación del alma al ritmo de los cuencos tibetanos
El masaje vibracional o de sonido es una técnica de armonización natural que actúa tanto sobre el plano físico como el emocional, el mental y el espiritual. Los instrumentos tibetanos tradicionales... -
Las nuevas tecnologías para reforzar la autoestima
La autoestima es la valoración que tenemos de nosotros mismos, de nuestras capacidades, cualidades y defectos. La autoestima influye en nuestra salud física y mental, en nuestra felicidad y en... -
Tu imaginación sí cambia el mundo
Un reciente estudio del Instituto Karolinska en Suecia demostró que nuestra imaginación afecta cómo experimentamos el mundo. Lo que imaginamos, escuchamos o vemos en nuestra cabeza puede...