Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
En una ocasión, un hombre se acercó a Buda e, imprevisiblemente, sin decir palabra, le escupió a la cara. Sus discípulos, por supuesto, se enfurecieron. Ananda, el discípulo más cercano, dijo dirigiéndose a Buda:
Estaba una grulla tan vieja y achacosa, que no podía coger los peces de una laguna, a cuya orilla tenía su nido. Así, resolvió llegar por astucia a donde le era imposible por la fuerza.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
El pescador del fin del mundo
Estas son las líneas y párrafos favoritos, de mi libro de cabecera de cada cierto tiempo, "El Pescador del Fin del Mundo", de Gonzalo Llach: -
Mercurio Retrógrado: Más Allá del Caos
Cuando Mercurio, el planeta de la comunicación y el pensamiento, entra en su fase retrógrada, el mundo parece sumergirse en un torbellino de malentendidos, fallas tecnológicas y retrasos. -
Los Cinco Elementos - Feng Shui-
En el Feng Shui, mediante el estudio de numerosos factores como la orientación, los materiales, los colores etc. lo que finalmente se pretende es obtener un espacio equilibrado y ordenado en el que... -
Lo que hace el búho para girar tanto su cabeza
Los búhos son aves fascinantes, que se caracterizan por su gran visión nocturna, su vuelo silencioso y su capacidad de girar la cabeza hasta 270 grados sin dañarse. ¿Cómo logran esta proeza sin... -
El Portero del prostíbulo (Reflexión)
No había en el pueblo un oficio peor conceptuado y peor pago que el de portero del prostíbulo. Pero ¿qué otra cosa podría hacer aquel hombre?