Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
No había en el pueblo un oficio peor conceptuado y peor pago que el de portero del prostíbulo. Pero ¿qué otra cosa podría hacer aquel hombre?
Hay un viejo cuento que nos habla de una mujer, cuyo único hijo había muerto. En su dolor, fue a consultar a un hombre sabio, a quien preguntó:
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Conectado con la alegría
Vivir entusiasmados es estar en comunión con Dios, de hecho ese es el significado de esta palabra según su etimología. Estar con Dios dentro de sí es una experiencia que vivimos solo cuando... -
Mineralogía: Ambar
Antes que nada hay que indicar que el ámbar no se trata de una piedra, sino de una resina fosilizada de árboles coníferos (como el Pino), del periodo oligoceno, por ello en ocasiones... -
Serendipia
"Serendipity, un accidente afortunado", dice Sara, la protagonista de la película con el mismo nombre Serendipity, explicándole al protagonista Jonathan, su palabra favorita. -
Rabia – Ira
De las emociones más repetidas a diario, la Rabia se lleva mayor centimetraje en nuestra mente. Peor cuando en ocasiones se manifiesta como Ira, mejor descrita con palabras que no escribiremos... -
La esencia del Budismo
Hay cuatro pensamientos básicos que dan un significado duradero a nuestra vida. Lo primero que apreciamos es nuestra muy rara y maravillosa oportunidad de ser capaces de...