Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
Un aguatero en la India tenía dos grandes vasijas, cada una colgaba de cada extremo de un palo que llevaba a través del cuello.
— "Cuando mires a tus compañeros procura mirarte a ti mismo", dijo el maestro al discípulo. Pero, ¿no es una actitud egoísta?, cuestionó el discípulo. Si nos preocupamos por nosotros mismos jamás veremos lo que los otros tienen de bueno para ofrecer.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Ho´oponopono
Hace unos años una persona me regalo un mantra maravilloso, mágico, uno de los mejores regalos que me han dado, para esas situaciones en las que necesito tolerancia y aceptación, este mantra es "Lo... -
5 cosas que debes saber sobre el acetaminofén
La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA, por sus siglas en inglés), recientemente publicó una advertencia dirigida a los doctores acerca de prescribir medicamentos... -
Gemínidas: la última lluvia de estrellas del año
Cada diciembre, el cielo nocturno nos regala uno de los espectáculos astronómicos más impresionantes del año: la lluvia de meteoros de las Gemínidas. Este evento, conocido por su alta tasa de... -
Mascotas que ayudan a prevenir los males del corazón
Las mascotas no solo nos brindan compañía y alegría, sino que también pueden tener un impacto significativo en nuestra salud cardiovascular. Diversos estudios han demostrado que tener una mascota,... -
Meditar para sanar
La meditación es una práctica ancestral que consiste en entrenar la mente para alcanzar un estado de conciencia plena, en el que se presta atención al momento presente, sin juzgar ni reaccionar a...