No había en el pueblo un oficio peor conceptuado y peor pago que el de portero del prostíbulo. Pero ¿qué otra cosa podría hacer aquel hombre?
Un maestro oriental que vio cómo un alacrán se estaba ahogando, decidió sacarlo del agua, pero cuando lo hizo, el alacrán lo picó. Por la reacción al dolor, el maestro lo soltó, y el animal cayó al agua y de nuevo estaba ahogándose.
Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
La meditación atenta
Hay muchas técnicas de Meditación, particularmente me gusta mucho la Meditación Atenta porque ayuda a entrar en un profundo estado de relajación de la mente y el cuerpo. Aquietar la mente, es para... -
Miedo y Amor en tiempos turbulentos
Seguramente estos días te has visto invadido por diferentes emociones que van desde la rabia, la tristeza, ansiedad, dificultad para concentrarte, dormir o simplemente muy estresado. Quizá muestres... -
Las nuevas tecnologías para reforzar la autoestima
La autoestima es la valoración que tenemos de nosotros mismos, de nuestras capacidades, cualidades y defectos. La autoestima influye en nuestra salud física y mental, en nuestra felicidad y en... -
Amo de tu respiración
Si puedes convertirte en el amo de tu respiración, puedes convertirte en el amo de tus emociones... -
Ámate a ti mismo(a)
Amar a Dios sobre todas las cosas, nuestro primer mandamiento. Sin embargo amar a Dios implica entonces Amarte a ti mismo, porque ya sabemos que somos una chispa de Él. Pero, no estamos...