Dos monjes Budistas estaban paseando fuera del monasterio. Uno era un viejo maestro aproximadamente de unos noventa años y el otro eran un principiante joven. Ellos estaban cerca de una corriente de agua que había inundado sus bancos.
Hay un viejo cuento que nos habla de una mujer, cuyo único hijo había muerto. En su dolor, fue a consultar a un hombre sabio, a quien preguntó:
En una ocasión, un hombre se acercó a Buda e, imprevisiblemente, sin decir palabra, le escupió a la cara. Sus discípulos, por supuesto, se enfurecieron. Ananda, el discípulo más cercano, dijo dirigiéndose a Buda:
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
La Información
Querer saber las cosas puede ser tan adictivo como cualquier droga, la sed desenfrenada de conocimiento a veces pasa desapercibida pues no causa enfermedad física alguna, al menos en apariencia. No... -
Palabras que maltratan en las discusiones de parejas
Las discusiones de pareja son inevitables y, en cierta medida, saludables. Permiten expresar los sentimientos, resolver los problemas, negociar las diferencias y fortalecer la relación. Sin embargo,... -
Tan impensable era irme como quedarme
"Tan impensable me parecía irme como quedarme" dice Elizabeth Gilbert en Eat, Pray and Love, cuando luego de un montón de circunstancias personales, se da cuenta que quiere todo menos estar... -
Dormir menos perjudica la función de los vasos sanguíneos
El sueño es una actividad vital para el organismo, que influye en la salud física y mental. Sin embargo, muchas personas no duermen las horas suficientes o tienen una mala calidad del sueño,... -
Los Ciclos (Feng Shui)
En cada habitación de la casa deberás identificar los elementos que están representados, y utilizar los ciclos de creación, reducción y control que se explican más abajo para conseguir...