Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
Dicen que una vez un hombre era perseguido por varios malhechores que querían matarlo. El hombre ingresó a una cueva. Los malhechores empezaron a buscarlo por las cuevas anteriores de la que él se encontraba. Con tal desesperación elevó una plegaria a Dios de la siguiente manera:
— "Cuando mires a tus compañeros procura mirarte a ti mismo", dijo el maestro al discípulo. Pero, ¿no es una actitud egoísta?, cuestionó el discípulo. Si nos preocupamos por nosotros mismos jamás veremos lo que los otros tienen de bueno para ofrecer.
Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo. El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino. Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid. Y la Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa. La Rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el Roble.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Estudio: ¿A quién le cuesta más pedir perdón?
Pedir perdón es una forma de reparar una relación después de haber cometido un error o haber causado un daño a otra persona. Sin embargo, no todas las personas se disculpan de la misma manera ni con... -
Su fortuna cifrada mediante una brújula
Se percatara de que saber conjugar correctamente los elementos constituye el ABC del Feng Shui. Para poder adoptar la medida oportuna ante diferentes configuraciones del espacio vital,... -
Cómo saber si una mujer está enamorada
El coqueteo es una forma de arte que requiere mucha práctica, para lograr la sutileza necesaria y el timing apropiado que conduzcan al éxito. Por suerte, existen cientos de formas de coquetear a las... -
Luz para el camino (Reflexión)
Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida. -
Descifra las señales masculinas, así sabes si seguir o parar
Quizá un sábado por la noche vuelves sola a casa cuando podrías haber conquistado a ese chico tan guapo que te miraba desde el otro lado de la barra. Hoy te enseñamos las reglas...